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martes, 15 de mayo de 2012

...un motivo para correr.

Cuesta correr sin motivo. Es casi imposible si no eres Forrest Gump. La buena noticia es que hay muchos motivos por los que correr. Habitualmente la meta no se encuentra al final de la carrera de ese día, sino que es una mera etapa, una necesidad, un paso previo que la mayoría deben dar para poder disfrutar de una carrera final. Hay personas que corren por placer, pero también tienen objetivos en los que apoyarse: estar en forma, disfrutar del paisaje, tomar el aire tras una jornada encerrado entre cuatro paredes.
En la vida también cuesta salir cada día sin motivos. Necesitamos uno, si puede ser bueno, si puede ser basado en la emoción, uno de esos que erice el vello y no encoja el estómago. Si conviertes cada día en una etapa más de la carrera final, el día que te toque la prueba definitiva, serás un ganador. Porque todo corredor sabe que en pruebas tan importantes, ya ganas si eres un finisher.

Fotografia de blogs.runners.es

jueves, 13 de octubre de 2011

... el jardinero fiel

él conseguía lo mismo de cualquier planta...
Él cuidaba el jardín con una gran pasión. Revisaba cada una de las plantas aunque su experiencia no lo hacía necesario. Para él aquellas horas eran mucho más que una simple ocupación; eran parte de su ser. No era suyo el jardín, pero eso nunca importó. Hay personas que nacen con grandes jardines en su propiedad, pero no tienen la sabiduría para poder mantenerlos y hacerlos cada día más frondosos y cargados de colores. En otras ocasiones incluso los dueños los ponen en marcha, pero llega un momento en que alguien con más pasión, conocimiento o al menos tenacidad, debe tomar el testigo y asumir la responsabilidad, para unos, y el privilegio, para otros.
Yo lo veía casi a diario. Con sus herramientas se afanaba cual relojero suizo en extraer de la planta toda su belleza. Como un escultor, no parecía que detallara la figura en la madera, sino que simplemente se encargaba de extraer esa figura que la madera siempre había tenido dentro. Él conseguía lo mismo de cualquier planta que pasara por sus manos.
Algún día probaba nuevas herramientas, nuevos métodos, algunos con mejores resultados iniciales, pero casi todos llevados a la maestría con el tiempo, la paciencia y su gran amor por lo que hacía.
Un día el dueño del jardín le llamó y le dijo que se había cansado del color inmutable y la frondosidad del jardín, y que además así ahorraba un sueldo, el del jardinero. Lo decía con la misma mirada anodina con la que veía pasar a los transeúntes por la calle, maravillándose con aquel precioso jardín, mientras él mismo no conseguía saborear esa belleza.
El jardinero asintió y le preguntó qué tenía pensado hacer en aquel pedazo de tierra. "Lo dejaré vacío, como un solar, mientras pienso en algo". El jardinero le dijo que si no le importaba, él seguiría cuidándolo aunque no le pagase, mientras no tuviera la idea clara de lo que quería hacer allí. El propietario asintió, molesto en parte por no haberle dicho esto mucho antes y haberse ahorrado más tiempo su sueldo. No se había dado cuenta hasta entonces que la persona que acariciaba sus plantas, hablaba con ellas y las hacía sentirse las mas bellas e importantes de todos los jardines del mundo era, simplemente, un jardinero fiel.

fotografia de guadalajaracity.olx.es

miércoles, 5 de octubre de 2011

...un nuevo día

algunos sueñan con ser dioses haciendo a otros esclavos
Mañana habrá un nuevo día. El sol aparecerá desde el puerto de Málaga (a los que ahora vivimos por aquí) y nos enseñará, inmutable, que fue pionero en reinventarse tras 24 horas de existencia. En el fondo, todos sabemos que no es así, y somos nosotros los que fingimos cada mañana descubrirlo de nuevo, sentirlo llegar, mientras somos también los que nos movemos respecto a él. Las noticias que hoy me han llegado no cambiarán esta percepción. Hoy he disfrutado del mar, he sentido la brisa en la cara, he sido feliz. También a la tarde, ya cuando las conversaciones deben hacerse con la luna pues el sol calienta a otros en poniente, he tenido que percibir cosas que, a priori, suponen cambios. Es difícil frenar la vocecita que busca recursos para asustarse y asustar, porque ella actúa mucho más veloz que ese mastodonte de andares lentos como el elefante que es nuestra conciencia. Pero no tengo miedo. He llegado aquí construyendo un futuro en fotogramas diarios que siempre encontraron el mejor momento y el mejor escenario para ponerse en acción. La vida siempre ha conspirado a mi favor incluso cuando yo había perdido la fe y pensaba que quizá lo hacía en mi contra. Las personas que piensan que juegan con mi destino no terminan de saber que sólo hay un director en este escenario, ni siquiera se han dado cuenta que son meros actores de reparto. Impresionan al público a veces, pero el director como mucho sólo puede lamentar esa manía de sobreactuar buscando poder donde sólo pueden destilar debilidad.
Hola la luna me ha dicho que no sabe qué pasará mañana, pues en el camino no se encontró con el sol para sacarle alguna información. Yo sólo puedo decirle a la luna que no se preocupe, que yo le garantizo lo que pasará mañana. Un nuevo día. Por mucho que algunos quisieran controlar eso... no pueden.

Yo prefiero vivirlo. Aceptarlo como venga. Imaginar esta noche como quiero que sea. Aceptarlo como venga.

Imagen de haciendofotos.com

miércoles, 16 de febrero de 2011

...no puedes copiar tu misión

Dicen que si tienes claro lo que te gustaría ser, lo mejor es buscar una buena referencia y copiar. copiar todo hasta tenerlo totalmente interiorizado, hasta ser una imagen perfecta, y entonces conseguirás ser aquello que siempre quisiste, aquello que deseaste para completar tu vida.
Para ello, una razón de peso: somos al 99,9% iguales los unos de los otros y, por tanto, puedes convertirte hasta ese nivel de precisión en cualquiera, por imitación.
La verdad, no estoy nada de acuerdo con ninguna de estas afirmaciones. Es más, creo que puede ser en muchos casos el camino mas corto hacia el vacío interior total.
Por supuesto que no vamos a ir contra las matemáticas, y si hablamos de un 99,9% estamos diciendo que cuantitativamente, numéricamente, somos todos prácticamente iguales es una apreciación correctísima. Pero ¿y cualitativamente?
Yo miro alrededor y veo personas muy diferentes, y eso es porque el 0,01% es el importante de verdad. Es la pincelada definitiva de esa gran obra maestra que es cada ser humano.
Seguro que hay un ego dentro de nosotros queriendo imponerse, ser diferente, sentirse único. Pero no es al ego al que me refiero cuando justifico una diferencia tan abismal. Para mi la diferencia, la importante, es el propósito de cada uno.
El propósito, la misión. Aquello para lo que te tocó pasar por aquí en este momento y espacio determinado.
Mas allá de lo físico, más allá del ego, antes de que llegáramos y justo después de que nos vayamos de esta etapa terrenal, somos mucho más que similares, somos todos la misma cosa. Somos una fuerza común, una energía común, un único ser proveniente de una gran explosión de energía. Pero en esta etapa intermedia, en esta que vivimos como seres individuales a lo que perciben nuestros sentidos, sólo nos diferencia el propósito.
Parece divertido... pero tómalo en serio.
Sólo está en juego el resto de tu vida.
No hay dos iguales, son puros, únicos y homogéneos... todos aportan a algo superior, algo por encima de nosotros, algo global. Seguro que pensáis en mil casos de despropósitos más que propósitos, de tragedias y barbaridades, pero recordad que siempre he puesto por delante la ausencia del ego. Si no somos capaces de reconocer (no de ver porque nuestros sentidos no están preparados para eso) en el otro a mi mismo, si no consigo entender que el daño ajeno que imparta es el peor daño que puedo sufrir... y que sin duda terminaré sufriendo... si no entro en esta dinámica, las acciones en general estarán dominadas por la mente y el propósito será individualista, egoísta, falso.
Busca dentro de ti tu propósito y síguelo sin dudas. Todo alrededor, el mismo universo que te cedió la energía conspirará en tu favor... si lo trabajas. No puedes copiar el propósito de nadie... tampoco debes (aquí si podrías) copiar la exteriorización del ego de nadie. Esa persona que se siente llena por seguir su propósito no es el espejo del tuyo. Esa otra que solo vive del ego es justo lo contrario que deberías copiar, pues te aleja aun más de tu auténtica misión.
Conócete a ti mismo, y en esa originalidad del camino encontrarás la felicidad, que no es más que la paz interior.