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martes, 8 de noviembre de 2011

...Involución


                Cuando la violencia aumenta día tras día es complicado hablar de evolución. También cuando hemos pasado de que los pequeños puedan compartir juegos en la calle a que deban estar continuamente vigilados para que no desaparezcan ante nuestros ojos. Vamos para atrás si consideramos a una persona mayor un simple estorbo y sólo valoramos la posibilidad de que nos deje una buena herencia; cuando muera lejos, claro. Retrocedemos cada vez que llame más la atención un programa con las vergüenzas de famosillos, que un reportaje sobre el hambre en el tercer mundo y las posibilidades de vencerla. Caemos al pozo cuando hemos visto el reportaje pero nos parece molesto y lejano, y ensucia nuestra rutina con algo de dolor. No subimos escalones de coherencia cuando seguimos esforzándonos por pensar que somos una especie con un planeta que dominar y no nos damos cuenta que el planeta estaba millones de años antes y seguirá estando millones de años después, sólo que no habrá espacio ni condiciones de vida aceptables para nosotros en él. Nos terminamos conformando con la idea de que cada uno no cuenta tanto y lo único que podemos hacer es lo poco que tenemos cerca, ¿pero realmente lo hacemos o sólo lo decimos? Evolución no es aprovechar la inteligencia para crear excusas y dejar pasar el tiempo, sino vivir en conciencia y hacer que el tiempo merezca la pena. Tras estudiar muchas veces los fantásticos avances de nuestra especie, su poderosa evolución, me queda la duda de saber si todo esto que hemos pensado siempre que suponía un camino hacia delante, no es más que un descenso imparable hasta la extinción de la razón. ¿No será todo involución?


Imagen de : http://www.cartastarotesoterismo.com

miércoles, 5 de octubre de 2011

...un nuevo día

algunos sueñan con ser dioses haciendo a otros esclavos
Mañana habrá un nuevo día. El sol aparecerá desde el puerto de Málaga (a los que ahora vivimos por aquí) y nos enseñará, inmutable, que fue pionero en reinventarse tras 24 horas de existencia. En el fondo, todos sabemos que no es así, y somos nosotros los que fingimos cada mañana descubrirlo de nuevo, sentirlo llegar, mientras somos también los que nos movemos respecto a él. Las noticias que hoy me han llegado no cambiarán esta percepción. Hoy he disfrutado del mar, he sentido la brisa en la cara, he sido feliz. También a la tarde, ya cuando las conversaciones deben hacerse con la luna pues el sol calienta a otros en poniente, he tenido que percibir cosas que, a priori, suponen cambios. Es difícil frenar la vocecita que busca recursos para asustarse y asustar, porque ella actúa mucho más veloz que ese mastodonte de andares lentos como el elefante que es nuestra conciencia. Pero no tengo miedo. He llegado aquí construyendo un futuro en fotogramas diarios que siempre encontraron el mejor momento y el mejor escenario para ponerse en acción. La vida siempre ha conspirado a mi favor incluso cuando yo había perdido la fe y pensaba que quizá lo hacía en mi contra. Las personas que piensan que juegan con mi destino no terminan de saber que sólo hay un director en este escenario, ni siquiera se han dado cuenta que son meros actores de reparto. Impresionan al público a veces, pero el director como mucho sólo puede lamentar esa manía de sobreactuar buscando poder donde sólo pueden destilar debilidad.
Hola la luna me ha dicho que no sabe qué pasará mañana, pues en el camino no se encontró con el sol para sacarle alguna información. Yo sólo puedo decirle a la luna que no se preocupe, que yo le garantizo lo que pasará mañana. Un nuevo día. Por mucho que algunos quisieran controlar eso... no pueden.

Yo prefiero vivirlo. Aceptarlo como venga. Imaginar esta noche como quiero que sea. Aceptarlo como venga.

Imagen de haciendofotos.com

jueves, 15 de septiembre de 2011

...velocistas


Hay velocistas esplendorosos. Su amplia zancada emula a los guepardos mientras acarician el suelo en algo muy parecido a un vuelo rasante. Sus músculos parecen salir de su cuerpo, generar potencia infinita a un ritmo en el límite del impulso eléctrico. No hay señales conscientes, solo un patrón inconsciente que lleva al límite esa fantástica capacidad. Son perfiles poderosos, avasalladores, explosivos. La vida en la élite es corta pues el cuerpo tiene más límites de los que ellos aprecian en su lucha contra el cronómetro y la competencia es brutal. Miradas desafiantes en la línea de salida. Juegos de egos enfrentados para obtener una milésima de ventaja que pueda ser crucial. Algunos consiguen hacer de su carrera un camino de lucro y éxito y con suerte mantienen los réditos durante un periodo importante de su vida. La mayoría no. Acaban enfrentándose a otros ritmos de vida, carreras mucho más largas, de fondo, molestas y desconocidas para estos corredores de alta velocidad.
En la vida siempre he preferido las carreras de ritmo sostenido. Aquellas que dan tiempo a chequear tu interior y regular los esfuerzos. Aquellas  donde el crecimiento es continúo y no depende de la explosividad de un momento de gloria. Muchas veces he visto a velocistas pasarme como ciclones mientras miraban para atrás con esa zancada primorosa, mientras mi ritmo continuo, de aspecto cansino y poco estético quedaba muy muy atrás.  A la mayoría los encontré en el camino, lesionados en su ego, absortos tras perder su grácil estilo, desorientados al ver que trataron de correr la carrera de su vida apostando todo sólo a nueve segundos de gloria y olvidando lo demás.  Traté de hacerles ver que la meta estaba mucho más allá.

jueves, 14 de julio de 2011

...controlando la alucinación

Pasa el tiempo y sigo soñando. Tan esperanzador como preocupante. Mantener una visión donde la acción no llega acaba probablemente transformándose en una alucinación. Es la parte preocupante. La parte esperanzadora es que, lentamente, con pies tan rígidos como los de una figura de hormigón, se siguen dando pasos hacia delante. El sueño no decae, aparece nítido y muestra otra realidad, como buen sueño que se precie. Una realidad diferente pero tan natural como la que vivo. Posiblemente otra vida en otro lugar que quiero “recordar”, o traspasar a esta. No quiero sustituir, quiero integrar. Sigo soñando que podemos, que cada uno de nosotros puede. Que ese vacío no es un trozo perdido sino más bien uno que rellenar. He comenzado pensando en el fin sin conocer los medios. Ahora van llegando los medios y todo conspira hacia un fin. Entre medias un ego que intento mantener animado como un peón responsable pero dócil para que no interfiera allí donde la razón no llega y la emoción toma el control. Sigo soñando que un sueño que tuve se hace realidad… abro los ojos y sigo viéndolo, ¿será que ha llegado?

lunes, 23 de mayo de 2011

...constancia

Hoy, tras las elecciones municipales y autonómicas, unos ganan y otros pierden, unos ríen y otros llevan cara de velatorio, pero hay muchas personas sorprendidas. Esas personas, valientes, decidieron que era el momento de demostrar que no vivimos tan bien, ni estamos tan acomodados, ni somos tan dóciles. Esas personas se lanzaron a la calle a mostrar su descontento y a dejar ver con claridad que la clase política y el modelo económico no los representaba y además eran los verdaderos culpables de una situación global caótica que suele ser el reflejo de muchos pequeños dramas personales
. Se movilizaron, se organizaron, mostraron un modelo de comportamiento donde la represión no tenía sentido (y menos en campaña electoral) y los dejaron actuar y hacerse notar. Esas personas, desde ayer por la noche están muy sorprendidas. Pensaban que el cambio motivado por su acción iba a ser global e inmediato. Pensaban que el lunes despertarían en un nuevo escenario, en una nueva política, en una nueva sociedad. Hoy ya no están sorprendidos, ha sido una noche larga que da para interiorizar la realidad. Hoy están desencantados, desilusionados... no dan crédito. Los fracasos suelen ser esas cosas que, normalmente tras mucho esfuerzo,  no salen como a tu interior le gustaría que salieran, y esa es la sensación de muchos, de esfuerzo en vano. 
Yo sólo les digo desde aquí que no recuerdo nada importante realizado sin constancia, sin esfuerzo continuado, sin pasos adelante cuando las cosas te animan a abandonar. Lo que muchos creían definitivo no es mas que una chispa, diminuta pero vibrante, que necesita ser alimentada con la constancia, con el combustible de la fe en algo que debe ser pero que queda muy lejos aún. La verdadera respuesta a todas esas ilusiones llegará dentro de un año, si su constancia lo permite. Si no, la chispa se apagará y quedará en la breve anécdota de un Mayo cualquiera.

martes, 19 de abril de 2011

... el potencial ilimitado te espera

Hay un potencial ilimitado en nosotros. Este potencial, que está impoluto cuando nacemos, se va reduciendo conforme nuestra personalidad va "aceptando" las limitaciones que la sociedad, las personas que nos quieren, y sobre todo nosotros mismos nos vamos creando. Estas limitaciones de potencial sobre todo responden en lo más profundo a dos miedos básicos que sufrimos, dos miedos  psicológicos: el miedo al fracaso y el miedo al rechazo.
En el fondo, son esos "no soy capaz de hacerlo", "¿cómo voy a conseguirlo si ahí casi nadie llega?" que nos vamos diciendo, o también esos "es mejor que te olvides de ese proyecto, no vas a conseguirlo" o "¿ser astronauta?, eso es una tontería, dedícate a algo más realista" que nos dicen los demás, muchas veces con la mejor intención, pero coartando nuestras posibilidades.
Podemos llegar donde queramos. De hecho, llegaremos donde tenemos que llegar, sin más. Para ello es necesario marcar nuestros objetivos (ya hablamos de ellos en un post anterior... y aunque confío mucho en vosotros estoy seguro que ni el 2% de los que lo leyeron se paró a escribirlos... y creedme, es clave en el éxito; pero la experiencia dice que a menudo nos gusta escuchar claves para mejorar, pero nos cuesta mucho llevarlas a cabo) , y luego, como menciono en ese largo paréntesis, hay que hacer lo necesario para conseguirlo. Se dice que cuando uno está dispuesto a hacer lo que sea necesario para conseguir su objetivo, normalmente lo consigue sin tener que hacer tanto como imaginaba. Hace sólo un mes, Kobe Bryant, el mejor jugador de baloncesto actual en la NBA, ganador de muchos títulos y muchas veces reconocido como el mejor jugador de la temporada, hizo un partido horrible que llevó entre otras cosas, a la pérdida del partido. Estaba jugando en una ciudad que no era la suya, pero después de la charla de su entrenador, salió a la pista, vacía ya y con los limpiadores por las gradas como únicos espectadores, y estuvo mas de una hora tirando a canasta, en chandal, sólo. Un periodista le mandó un mensaje esa noche preguntándole por qué hacia eso, si era lo más normal tener una mala noche después de tantas noches estelares. Él le contestó con un sms que decía "yo quiero lo mismo que todos quieren, sólo que yo lo quiero más y estoy dispuesto a pagar el precio"
¿Simple, verdad? pues piensa en aquello que quieres hacer. Recuerda que tienes todo el potencial dentro para hacerlo y que si no lo consigues, será tu responsabilidad. ¿qué prefieres, triunfar o reconocer que en el fondo no lo deseas lo suficiente?

Escrito para Capazitados: http://www.capazitados.org/index.php?nota=2599

miércoles, 6 de abril de 2011

...los discapacitados tienen ventaja

Si, el título puede sonar polémico, retador, o simplemente absurdo, sobre todo teniendo en cuenta la sociedad en la que vivimos y la poca adaptación del medio (y de algunas personas ancladas en otros tiempos) que los que tienen alguna discapacidad sienten alrededor. Nada más lejos de la realidad, el título si es cierto que es un poco retador, pero tiene todo el sentido.
Vivimos en una sociedad donde la mayoría de las personas son incapaces de afrontar los retos. El motivo es simple, nunca aprendieron a hacerlo. Desde pequeños nos han dado todo hecho, nos han enseñado a pedir y poco a trabajar para conseguir lo que queremos. Además, en una sociedad tan estructurada siempre se pretende que el liderazgo se ceda a ciertos grupos de poder (políticos, banqueros...etc.) y en contraposición, para calmar ese poder interior que todos tenemos, nos enseñan a quejarnos... a quejarnos por todo. Nos dicen "por supuesto, usted puede quejarse... está en su derecho. Quéjese y veremos qué podemos hacer". Es decir, nos dejan quejarnos a cambio de algo mucho más importante, a cambio de cederles (en nuestro subconsciente) la responsabilidad de todo lo que pasa en nuestra vida.
Luego, cuando en la etapa adulta necesitamos enfrentarnos a retos personales, la mayoría, faltos de práctica y de la capacidad para canalizar su fuerza interior caen en lo que se denomina (Brian Tracy acuñó este término) "El valle de las excusas".
Imaginad una montaña que vais subiendo, y de repente llega un acantilado. Abajo hay un valle. En el otro extremo del acantilado está vuestro objetivo soñado (dejar de fumar, emprender un negocio, ponerme a hacer deporte para tener salud y sentirme bien....) . Deseamos mucho lo que está al otro lado, pero no estamos habituados a tomar la responsabilidad y no damos el salto lo suficientemente fuerte, no lo hacemos con convicción... y caemos al valle. Allí nos quedamos... tranquilos, poniendo excusas para justificar que no fuimos capaces (es que mi trabajo es muy estresante y tengo que fumar, es que con lo que he reducido ya lo que fumo no me afecta, es que para una cosa que me calma .....es que, es que... es que).
Los discapacitados también tienen este problema, pero dentro de un mundo de dificultades evidentes, tienen una gran ventaja. Siempre han tenido que luchar. Siempre han tenido que afrontar los objetivos con más fuerza interior que el resto para llegar a salvarlos. Siempre han necesitado impulsarse más para conseguir dar ese salto por encima del valle de las excusas. Hay un potencial interior que no se queda en el aspecto externo y que canalizado puede llevar a la vida más plena jamás soñada. Como dijo Stephen Hawking  (os recomiendo que busqueis en Wikipedia su biografía) cuando recibió uno de sus galardones en física "¿Qué mas le podría haber pedido a la vida?".

Escrito para Capazitados. org: http://www.capazitados.org/index.php?nota=2570

(Fotografia de wikipedia)

martes, 29 de marzo de 2011

... piscina de cocodrilos

Un día, en una fiesta de un famoso millonario, de repente se paró la música y el anfitrión se dirigió al escenario donde la orquesta amenizaba la velada. Dijo a los asistentes:
- Hola a todos amigos, os tengo que decir que he decidido dar toda mi fortuna, todas mis propiedades y todos mis barcos. Mi vida ha sido larga, provechosa, pero creo que es hora de ceder el testigo y hacer que alguien más joven viva una vida llena de posibilidades. Una vida provechosa.
- Pero esa concesión no será gratuita -siguió diciendo. Para conseguirla, será necesario que uno de ustedes consiga atravesar de punta a punta esa piscina que ven al final del jardín. Por favor, acérquense todos a ella.
- Esa piscina que ven está llena de cocodrilos hambrientos. Quien consiga ir de una punta a la otra, salvando la dificultad de los cocodrilos, habrá demostrado su arrojo, su pericia y su capacidad de superar dificultades, tal como hice yo en mi vida a lo largo de estos años, y será merecedor de mi fortuna.
Se hizo un profundo silencio entre los asistentes, que en ese momento ya rodeaban todos la piscina, con mucho cuidado de no asomarse demasiado, pero viendo claramente los cocodrilos atravesar de lado a lado una y otra vez, pero nada ocurría... y pasaron unos minutos.
De pronto, alguien con su traje se lanzó repentinamente a la piscina desde uno de los extremos. Comenzó a nadar y los cocodrilos se avalanzaron sobre él. Luchó, se movió lo más rápidamente que pudo, esquivando a los cocodrilos, apoyándose en sus lomos para impulsarse aún más... sintiendo como sus colmillos a veces conseguían destrozar trozos de su traje de gala. Siguió peleando, sumergiéndose y luego emergiendo con fuerza, apartándose a los cocodrilos, hasta que consiguió llegar al otro extremo y salir extenuado de la piscina. La ovación de todos los asistentes sólo era comparable a sus gestos de profunda admiración por la hazaña. El millonario le hizo gestos para subir con él al escenario, y él, aún jadeando y cubierto por una toalla que le acababan de dar, subió al mismo.
- Ha sido impresionante -dijo el millonario-, es usted digno merecedor de toda mi fortuna. Dígame, ¿ cuándo quiere que hagamos el traspaso de mis propiedades a su nombre?
- Si le digo la verdad, no sabría muy bien que hacer con tantas mansiones, soy una persona humilde y vivo tranquilo en mi casa, me siento feliz y no necesito nada más grande ni lujoso - contesto el  aún exhausto vencedor.
- Está bien caballero, en ese caso: ¿A qué cuenta quiere que destine toda mi fortuna? -le consultó el millonario.
- No se preocupe, tengo un buen trabajo y no necesito más dinero, si le parece bien, déselo a otro, yo no lo quiero -dijo de nuevo el héroe de aquella velada.
- Me tiene usted impresionado por su postura filantrópica tras haber realizado tanto sacrificio - contestó el millonario. De todas maneras, dígame al menos ¿Dónde debo amarrar toda la flota de barcos que ahora le cedo?
- Disculpe si esto le ofende, pues no es mi intención, pero realmente no querría sus barcos. Soy hombre que con una puesta de sol desde una costa cualquiera siente la mayor de las alegrías, y prefiero seguir disfrutándolo de esta manera. Lo otro sería demasiado, no me sentiría yo mismo- contestó de nuevo el intrépido nadador.
- Está bien -contestó el millonario anfitrión. Entiendo que quizá no he sabido ofrecerle algo para lo que su valía merece, pero un hombre como usted, después de tamaña hazaña deseará alguna cosa. ¿Dígame por favor, ¿cuál es su mayor deseo?, ¿qué es lo que más quiere?

- Me encantaría saber quien ha sido el hijo de puta que me ha empujado a la piscina.

Moraleja: Algunas veces para darnos cuenta de todas nuestras tremendas capacidades necesitamos un empujoncito, aunque venga a veces de un hijo de puta.




(fotografia de podestecuenta.blogspot.com)

viernes, 31 de diciembre de 2010

...año viejo

Parece que hoy es el día para los balances, pero yo prefiero no hacerlos. En el fondo, todos los balances ya están incorporados; descontados que diría un broker de bolsa. Los hemos ido asimilando día tras día, alegría tras alegría y desilusión tras desilusión. No hace demasiada falta recurrir a la memoria para repasarlos uno a uno. Si hoy trato de descubrir de donde viene esa visión calmada de la vida, es paz interior que antes no tenía, sé que viene de una reacción.
When you've got nothing, you've got nothing to lose
 (Like a rolling stone - Dylan)
Una reacción al dolor y a la sorpresa que provoca encontrar la traición más profunda, la que viene de alguien a quien le cediste todo, tu bien más preciado, tu amistad y tu confianza. A partir de ahí, no hay que ser muy listo para darse cuenta de que todo lo que queda es crecer. Agradecer haberlo vivido, aprender una nueva lección, tomar una nueva decisión, avanzar. Este año me he dado cuenta de que somos demasiado parecidos, pero increiblemente diferentes. Que desde fuera somos fotocopias, pero dentro de nosotros albergamos un alma que nos diferencia. Ese alma que muchos creemos que es una misma, pero que no todos consiguen descubrir. Lo bueno de lo malo es la posibilidad de avanzar y salir reforzado. Lo mejor en estos casos es no quedarte a medias, mejor cambiar mucho que demasiado poco. Los cambios más importantes, los que ocurren dentro de ti. Y lo siguiente, pasar a la acción. Al ritmo que te sientas cómodo, al ritmo que estés en paz.. al ritmo que quieras... pero actuando. Después... paciencia. Nada llega si no te mueves, pero no siempre que te mueves llega cuando quieres. Por tanto, calma. Como dice un gran amigo "sin prisa, pero sin pausa... y disfrutando del camino".
Gracias 2010. Ha sido un año fantástico. El mejor hasta ahora, el que te permite conocer tus miserias y las de alrededor y te da motivos para trazar un plan desde cero. Bienvenido 2011. El año donde ese plan se comenzará a hacer realidad... si la acción no se queda en palabras y se va transformando en hechos. Este es el único deseo  para el nuevo año. Ser honesto conmigo mismo y consecuente con lo que digo. El resto sera infinitamente más fácil. Suerte a todos y os deseo que tengáis aquello que merezcáis. Lo siento si no es todo lo bueno que os gustaría... cambiarlo depende de vosotros.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

...era ella (y fin)

¿Qué podría hacer ella aquí? Tantas veces comentaron sus historias de Sevilla, sus fines de semana de hermandad con los amigos, la sensación de que esa ciudad era algo más para él que un destino de movidas juveniles… que quizá ahora, años después, se había decidido a verla con sus propios ojos. ¿Pero justo ahora? ¿Justo en este momento que yo paso por aquí?... es que aún el destino me reserva un nuevo golpe, un poco más de dolor… se me hace tan difícil pensar en una segunda oportunidad.
Iba sola, eso sí. Al menos podría hablar con ella con tranquilidad, saludarla, tomar un café por los viejos tiempos. Quizá, si su corazón no se aceleraba y conseguía verla como una vieja amiga podría darle un paseo por la ciudad, descubrirle esos rincones que sólo alguien que vive aquí conoce y puede disfrutar. Pero es que es Ella...
No eran momentos de pensar más, y dejó que el instinto lo guiara. Y el instinto lo tenía claro. Salió acelerando el paso en dirección a donde ella iba caminando, y terminó trotando a su encuentro con el temor de poder perderla de vista. Conforme se acercaba su cabello rubio brillaba más, su forma de moverse le traía más recuerdos, su vida iba y venía como en uno de esos thrillers donde no te enteras de la película hasta que todas las partes se unen al final.
Llegó lo suficientemente cerca para tocarle el hombro mientras terminaba la carrera y mientras ella se volvía él le dijo en un perfecto danés: “¡Hola Hanika! ¡me parece increíble encontrarte aquí!”. Ella, girándose hasta quedar de frente, le miró a los ojos y le dijo con una mueca divertida: “perdon me? I don’t understand”. Patrick quedó petrificado. Jadeando por la carrera, totalmente desorientado al ver una belleza como aquella, pero no la belleza que él esperaba encontrar, aunque eso sí, muy feliz de que en su país el inglés fuera un idioma casi tan usado como el danés.
Sonrío y le dijo: “Perdona, pensaba haber visto a una vieja amiga, venía corriendo antes de perderla por si le apetecía tomar un café. Espero no haberte molestado”.
La joven, aún sonriendo y con cierta ternura al ver la cara avergonzada de Patrick, le respondió: “Bueno, creo que un café en una terraza cerca del Guadalquivir pagaría con creces este malentendido, ahora iba caminando para allí”.
“En el fondo no me había confundido, es Ella”  Pensaba Patrick sonriente mientras el sol reflejado en el Guadalquivir le hacía cerrar un poco los ojos y la imagen frente a él, difuminada, sólo podía ser la de un ángel, su ángel.