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miércoles, 11 de abril de 2012

...buscandole un sentido

No sé qué sientes.. solo sé que no es lo que te gustaría sentir. La vida se empeña en ponernos a prueba mientras las personas nos empeñamos en decir que todo sucede por una causa. ¿Es que la causa final es simplemente pasar pruebas? Y entonces: ¿quién dejar de vivir? ¿aquel que no se atreve a pasarlas? ¿aquel que desde el principio buscó la salida más fácil para evitar encontrarse con ellas...aunque eso sea totalmente imposible?

Pues no. Nadie se libra. Todos estamos obligados a vivir. Es sólo que nuestro corazón es el que nos da la vida y también el dolor. No vivimos por el corazón de otro, ni tampoco sufrimos al mismo nivel que éste pueda sufrir, aunque lo queramos con locura. Quizá por fortuna, por la fortuna de no acumular corazones y pruebas y sufrimientos, quizá un respiro que nos dieron... vivir solamente una vida, y no la de los demás,  por muchas pruebas únicas que nos tenga reservada.

El corazón sigue latiendo y nosotros decidimos. El dolor es imposible de evitar cuando viene, pero sí podemos evitar el sufrimiento. Sufrir es atender a un dolor y tratar de buscarle su sentido. Es como mirar a los ojos de un niño y pretender conocer lo que piensa. Sufrir es una opción. Optemos por no sufrir.

Todo parece tan similar, pero es tan diferente. Yo sólo sé que tengo la solución para hoy. Para mañana... quizá también. Para pasado mañana.... ¿es que llegará alguna vez? Seguiremos el plan marcado y diremos que todo ocurre por una causa. Si eso no fuera así, quizá simplemente no acertamos a encontrar la causa correcta. Tal vez, en algún lugar, alguien ríe abiertamente mientras lanza unos dados con tu cara y la mía. No me importa seguir danzando con forma cúbica al ritmo que él me mande, siempre que de vez en cuando tu cara de as choque durante un instante con la mía.

lunes, 20 de febrero de 2012

... ayer corrí mi primera maratón


Soy una persona afortunada. De eso no me cabe duda. Jamás imaginé que mi primera maratón pudiera ser una experiencia tan buena. Eso no quiere decir que la vaya a repetir, porque ahora mismo no me inscribo ni en una carrera de mi casa a la esquina, ni tampoco que la terminara fresco y sin sufrimiento; significa que fue lo mejor que pudo ir. Jamás en ningún entrenamiento había estado mucho más de 12-15km sin dolores en los gemelos… ayer no aparecieron. Jamás había estado mucho más de 20km sin dolores fuertes en los abductores con mi lesión “heredada” del Basket…ayer llegaron en el km 34. Ayer todo lo malo no pasó, o pasó más tarde de lo que habitualmente me pasa. El estómago me respetó el consumo de geles, y muchas veces entrenando me molesta un poco…etc, etc… por eso digo que soy muy afortunado.

Hace seis meses pensé que era un buen momento para lanzarme al reto de la maratón, después de haber hecho algunas medias maratones el año anterior…sufriendo bastante, la verdad. He entrenado feliz y animado, con bastante fidelidad al plan que me marqué para estar en los tiempos humildes en los que yo me podía mover, y sobre todo, para llegar al final de la maratón repitiendo una sonrisa que hubiera sacado durante el camino en repetidas ocasiones. Creo que he sido razonablemente fiel a ese compromiso, salvo con las lógicas enfermedades donde tuve que parar. Esto para alguien que trabaja viajando aún unos 80 días al año, cambiando de zona horaria, y con el invierno en medio (no sólo el de Sevilla o Málaga… también el de Chicago, Lisboa, Barcelona…) creo que habla de mi compromiso personal y de la gente que me rodea, que siempre, siempre me ha ayudado a cumplir ese compromiso.

Esta entrada espero que no quede como algo egocéntrico o que transmita la sensación de comunicar una hazaña, pues nada más lejos de la realidad. Pretende sobre todo tres cosas:
1.- Dar Gracias!!

2.- Felicitar a mis dos acompañantes ese día, mi gran amigo Manolo y el fenómeno de Pablo, que hicieron una maratón extraordinaria, más de media hora mejor que la mía. Son dos cracks que me ayudan a pensar lo normal que soy yo. Sin personas como ellos cerca, yo sería un poco más tonto.
Con Pablo a la izquierda y Manolo a la derecha. Dos gacelas en la maratón
3.- Ratificar algo que llevo mucho tiempo diciendo a todos con los que hablo de este tema: que si yo puedo… #cualquierapuedehacerlo!
A 50m... sintiendo la felicidad...





Como decía, no soy más que un tipo normal. Sí, tal vez un poco afortunado.  Mi suerte es estar llevando una vida normal que me llena de alegría. Pasando por vivencias que me hacen feliz. Conociendo a personas que me obligan a preguntarme ¿Qué habré hecho yo para tener a mí alrededor esta gente tan maravillosa? Una vida normal que a mí me parece espectacular. Nunca imaginé (bueno sí, aunque me cuesta decirlo) que en mi vida todo iría tan bien.

Sólo os dejo aquí la sensación…pisar la pista del estadio, saber que te quedan 300m y que la meta está allí… tras 42km y casi cuatro horas de esfuerzo constante, creciente. Hablas con los que tienes alrededor. No los conoces de nada, pero les animas. Les recuerdas que disfruten.. que busquen sensaciones mirando hacia dentro. NO es momento de sufrir, ahora hay que disfrutar… pensar en las personas que te quieren, las dificultades de la vida que acaban superándose, las piernas que te llevan donde tu cabeza quiera… los vellos de punta y la energía explotando en tu corazón y llenando tu cuerpo a golpe de escalofríos… Quizá es que esto se parece tanto a la vida, condensada en una mañana,  que cuando pasas la meta sientes como si con la toalla que te ponen se impregnara tu piel de un tatuaje invisible cargado de buenos consejos y de buenas razones para seguir adelante cada día haciendo lo necesario para que todo lo bueno suceda.

Feliz... cualquiera puede hacerlo!




miércoles, 5 de octubre de 2011

...un nuevo día

algunos sueñan con ser dioses haciendo a otros esclavos
Mañana habrá un nuevo día. El sol aparecerá desde el puerto de Málaga (a los que ahora vivimos por aquí) y nos enseñará, inmutable, que fue pionero en reinventarse tras 24 horas de existencia. En el fondo, todos sabemos que no es así, y somos nosotros los que fingimos cada mañana descubrirlo de nuevo, sentirlo llegar, mientras somos también los que nos movemos respecto a él. Las noticias que hoy me han llegado no cambiarán esta percepción. Hoy he disfrutado del mar, he sentido la brisa en la cara, he sido feliz. También a la tarde, ya cuando las conversaciones deben hacerse con la luna pues el sol calienta a otros en poniente, he tenido que percibir cosas que, a priori, suponen cambios. Es difícil frenar la vocecita que busca recursos para asustarse y asustar, porque ella actúa mucho más veloz que ese mastodonte de andares lentos como el elefante que es nuestra conciencia. Pero no tengo miedo. He llegado aquí construyendo un futuro en fotogramas diarios que siempre encontraron el mejor momento y el mejor escenario para ponerse en acción. La vida siempre ha conspirado a mi favor incluso cuando yo había perdido la fe y pensaba que quizá lo hacía en mi contra. Las personas que piensan que juegan con mi destino no terminan de saber que sólo hay un director en este escenario, ni siquiera se han dado cuenta que son meros actores de reparto. Impresionan al público a veces, pero el director como mucho sólo puede lamentar esa manía de sobreactuar buscando poder donde sólo pueden destilar debilidad.
Hola la luna me ha dicho que no sabe qué pasará mañana, pues en el camino no se encontró con el sol para sacarle alguna información. Yo sólo puedo decirle a la luna que no se preocupe, que yo le garantizo lo que pasará mañana. Un nuevo día. Por mucho que algunos quisieran controlar eso... no pueden.

Yo prefiero vivirlo. Aceptarlo como venga. Imaginar esta noche como quiero que sea. Aceptarlo como venga.

Imagen de haciendofotos.com

lunes, 24 de enero de 2011

...la cola del paro

¡Qué pocas ganas de estar aquí! Ahora entre los que tengo delante y el ritmo que suelen llevar los de la ventanilla, me queda por lo menos media hora. Pobre hombre ese de delante, que ropas que lleva. 48 años… tirándole por lo bajo. A ver quién es el guapo que le contrata, tal como están hoy las cosas. Yo al menos tengo 32, y estoy mejor vista. Y con eso de las subvenciones para las empresas y demás, seguro que encuentro algo… aunque me pagarán menos que a ellos, claro. Es lo normal aquí. Ese de ahí está aquí por seguir cobrando, pero con la ropa que lleva y el primero de la fila, lo que quiere es salir pitando para trabajar en algo que estará haciendo. Ese se lo lleva por los dos lados y encima no paga impuestos para que a los demás nos puedan dar mejores servicios. Pero claro, como eso está aquí tan bien visto. Ese lo dice en una reunión y los demás le aplauden… si estuviera en Dinamarca se le escapa y le ponen una cara de mala leche que se va a casa deprimido. Joder, ¡creía yo que lo de ligar en la cola del paro era una leyenda urbana! Pues esos dos… yo no sé si van a encontrar trabajo, pero esta tarde acaban sudando fijo..jajajaj. Y la parejita de detrás, no veas que plastas. Desde luego estamos volviendo a la vieja era. Antes iban con el transistor en la oreja, y ahora que tienen móviles de última generación los llevan sin auriculares para que todos disfrutemos de su música tecno. Y eso por no remontarnos más atrás, porque si nos fijamos en los piercings, tattoos, y colgantes varios… podrían ser una reencarnación de un dios Maya… como mínimo. Bueno, que ya me toca y lo mismo hoy suena la flauta. A poner una sonrisa y pensar que mi amiga la orientadora hoy va a tener ahí el remate de una mañana en la cola, que empezó siendo un coñazo, pero al final, no ha estado tan mal. Hoy salgo con una entrevista bajo el brazo.

viernes, 31 de diciembre de 2010

...año viejo

Parece que hoy es el día para los balances, pero yo prefiero no hacerlos. En el fondo, todos los balances ya están incorporados; descontados que diría un broker de bolsa. Los hemos ido asimilando día tras día, alegría tras alegría y desilusión tras desilusión. No hace demasiada falta recurrir a la memoria para repasarlos uno a uno. Si hoy trato de descubrir de donde viene esa visión calmada de la vida, es paz interior que antes no tenía, sé que viene de una reacción.
When you've got nothing, you've got nothing to lose
 (Like a rolling stone - Dylan)
Una reacción al dolor y a la sorpresa que provoca encontrar la traición más profunda, la que viene de alguien a quien le cediste todo, tu bien más preciado, tu amistad y tu confianza. A partir de ahí, no hay que ser muy listo para darse cuenta de que todo lo que queda es crecer. Agradecer haberlo vivido, aprender una nueva lección, tomar una nueva decisión, avanzar. Este año me he dado cuenta de que somos demasiado parecidos, pero increiblemente diferentes. Que desde fuera somos fotocopias, pero dentro de nosotros albergamos un alma que nos diferencia. Ese alma que muchos creemos que es una misma, pero que no todos consiguen descubrir. Lo bueno de lo malo es la posibilidad de avanzar y salir reforzado. Lo mejor en estos casos es no quedarte a medias, mejor cambiar mucho que demasiado poco. Los cambios más importantes, los que ocurren dentro de ti. Y lo siguiente, pasar a la acción. Al ritmo que te sientas cómodo, al ritmo que estés en paz.. al ritmo que quieras... pero actuando. Después... paciencia. Nada llega si no te mueves, pero no siempre que te mueves llega cuando quieres. Por tanto, calma. Como dice un gran amigo "sin prisa, pero sin pausa... y disfrutando del camino".
Gracias 2010. Ha sido un año fantástico. El mejor hasta ahora, el que te permite conocer tus miserias y las de alrededor y te da motivos para trazar un plan desde cero. Bienvenido 2011. El año donde ese plan se comenzará a hacer realidad... si la acción no se queda en palabras y se va transformando en hechos. Este es el único deseo  para el nuevo año. Ser honesto conmigo mismo y consecuente con lo que digo. El resto sera infinitamente más fácil. Suerte a todos y os deseo que tengáis aquello que merezcáis. Lo siento si no es todo lo bueno que os gustaría... cambiarlo depende de vosotros.

sábado, 13 de noviembre de 2010

...qué quieres ser?

Siéntate un rato y deja por una vez que el tiempo se aburra de esperarte. Coge lápiz y papel y déjalo frente a ti. Ponte cómodo y disfruta unos minutos sabiendo que no tienes absolutamente nada que hacer. Nada excepto sentir que estás allí, tranquilo, respirando. Durante este rato no pensarás en nada más que en ti. No hay amigos, familia, y mucho menos enemigos o problemas. Eres sólo una persona en calma, que reconoce y observa su respiración y que con cada inspiración va consiguiendo acallar esa corriente de pensamientos que normalmente inunda nuestra mente.
Vamos dejando ese torbellino de pensamientos y transformándolo en un lago en calma donde la paz, el bienestar y la relajación ha ocupado toda tu mente. Un lago de imperceptibles olas a ritmo de tu respiración, haciendo sólo un suave ruido de olas que no llegan a romper y solo pasan suaves de largo bajo el reflejo de la luna. Estás tranquilo, en calma, respiras...
Ahora toma el lápiz y anota en ese papel todo aquello que quieres ser o tener. Planifica el tipo de persona en que te quieres convertir a partir del conjunto de cosas que deseas. No tienen por qué ser cosas materiales, pero podrían serlo. Te darás cuenta que cuanto más sereno y en paz estés, cuanto más hayas conectado con tu ser interior y hayas conseguido acallar ese ego social que nos han ido implantando, menos materiales serán tus deseos; pero no te preocupes si aún así lo son.
Cuando hayas anotado todo, vuelve a leerlos detenidamente y trata de descubrir qué sensaciones se producen en tu interior conforme los vas recreando brevemente en tu mente, en esa mente aún en paz. ¿Hay alguno que al leerlo de nuevo te parece que realmente no es propio de ti, que no te reconoces en él? Si es así, bórralo.
Una vez hayas terminado la revisión, respira y sonríe. Cierra los ojos y busca de nuevo ese lago en calma donde los pensamientos no enturbian nada. Respira e imagina ahora cada uno de tus deseos como objetos o palabras que surcan el cielo, entre el lago y la luna, y explotan como fuegos artificiales, uno tras otros, dejando unos rayos de luz que se entrelazan y lo iluminan todo, transmitiendo alegría, paz y felicidad.
Abre los ojos. Sonríe y siéntete afortunado por haber conseguido ese momento de paz y de armonía. Guarda el papel y repite este ejercicio periódicamente usando la misma lista.
Solo marca aquello que hayas conseguido y tacha lo que ya no sea importante para ti. Añade tus nuevos deseos desando siempre que tu auténtico "yo", ese que sólo aparece en la paz de tu soledad cuando contemplas ese lago carente de ego y de presiones impuestas, sea el que dirija tus verdaderos deseos, tu camino, tu vida. Es sólo el principio. El resto sólo tú lo podrás comprobar.